Hace ya unos días que he empezado a sentir la necesidad de escribir... pero entre unas cosas y otras (qué malo es el facebook!!) no había forma de ponerme. Hoy he decidido aislarme ante una hoja en blanco, o sea, con el Word abierto y sin conexión a Internet. La idea ya la tenía más o menos clara, pero el resultado me ha sorprendido gratamente.
Aprovecho para agradecer a DemenSia que me haya ayudado con los ajustes finales. La podeis leer en mi abandonado blog de cuentos:
Hmmm... tengo curiosidad por saber qué puede interpretar de esta historia alguien que no esté metido en mi cabeza :-)




